Cuéntalo con tus palabras.
Qué quieres, para quién y qué tiene que hacer. El Tech Lead te pregunta lo que falte y te enseña el plan antes de tocar nada. Si hay dos formas de hacerlo, te dice cuál recomienda y por qué.
Cplay Builder
Cuenta qué quieres con tus palabras. Un equipo de IA —con quien planea, quien programa, quien revisa y quien prueba— la construye y la publica en internet con su propia dirección. Después, cada mejora que pidas la hace el mismo equipo. El código se guarda en tu cuenta de GitHub: es tuyo, te lo llevas cuando quieras.
Tú Quiero una plataforma donde otros vendan sus cursos: cobro con tarjeta, área de alumnos, y que los afiliados ganen comisión por cada venta.
Tech Lead Ya está en cursos-marea.pages.dev. El código quedó en tu GitHub, en tu-usuario/cursos-marea. ¿Qué quieres cambiar?
Qué quieres, para quién y qué tiene que hacer. El Tech Lead te pregunta lo que falte y te enseña el plan antes de tocar nada. Si hay dos formas de hacerlo, te dice cuál recomienda y por qué.
GitHub, donde se guarda el código de tu aplicación con todo su historial. Cloudflare, donde se publica para que cualquiera la abra. Un botón cada una; si no las tienes, te llevamos a crearlas y son gratis.
Dos programadores hacen el trabajo, un revisor lo lee antes de darlo por bueno y un probador lo usa como lo usaría un cliente. Nada llega a tu aplicación sin pasar por los tres.
Te llega el enlace y ya está en internet. Desde ahí, todo lo que quieras cambiar lo pides en el mismo chat.
Lo que distingue a un equipo de una herramienta que genera código de una vez es lo que pasa después. Pides una mejora; el equipo la prepara como una propuesta de cambio —en GitHub se llama pull request—, el revisor la lee, el probador la prueba, y solo entonces se mezcla con tu aplicación y se publica. Mientras tanto, la versión que ya usan tus clientes sigue en pie.
«Terminé» no cierra nada. Lo que hace uno lo lee otro y lo prueba un tercero antes de llegar a tu aplicación. Y quien publica no publica lo que no pasó por ahí.
Cada puesto es un agente con su propia computadora y su navegador. Trabajan sobre el mismo código, y ese código está en tu repositorio de GitHub, no en un sitio nuestro.
El proyecto se crea en tu cuenta desde el primer día, no en la nuestra. Si un día quieres seguir con otra persona o por tu cuenta, ya lo tiene todo.
Tu aplicación sale a internet con tu dirección y en tu cuenta. Nosotros no estamos en medio.
Quién lo pidió, quién lo hizo, quién lo revisó y quién lo probó. Y se puede volver atrás.
Se cobra el trabajo real del equipo: lo que piensa y el tiempo que sus computadoras están encendidas, con un margen pequeño. Cada gasto queda anotado con la tarea que lo produjo. Sin suscripción y sin mínimos.
El equipo que construye tu aplicación está hecho de agentes, cada uno con su propia computadora y su navegador de verdad. Con esas mismas piezas puedes armar el tuyo para lo que haga falta —buscar precios, vigilar un sitio, contestar correo— y verlo trabajar en pantalla.
Entrar y crear un agente →